En muchos encuentros de padres y madres, el llanto es uno de los temas más recurrentes y que más les preocupa, sobre todo cuando los niños aún no pueden expresar verbalmente lo que les inquieta o incomoda. Algunas de las dudas más habituales son: “¿le he de coger si llora?”, “¿lo acostumbraré mal?”, “¿me estará tomando el pelo?”.